Telecomunicaciones: ¿beneficia al usuario?
07-Diciembre-2017
Por: Rodrigo Morales Elcoro
 
Una pregunta clave sobre la propuesta de Ley de Telecomunicaciones es si reducirá o elevará el precio de la telefonía móvil que pagan los usuarios. El Congreso no ha planteado seriamente esta pregunta, clave para evaluar el efecto que tendrá sobre el bienestar público. Unos cuantos datos básicos nos permiten responder la pregunta.

Telcel determina las tarifas al usuario final en el mercado –las demás empresas reaccionan más o menos pasivamente a sus estrategias. Es lo que indicaría la figura de preponderancia y eso concluyó la antigua comisión de competencia en una declaratoria de condiciones de competencia –determinando una mera situación de facto. La propuesta prohíbe al preponderante cobrar por la terminación de llamadas de otros operadores en su red pero deberá pagar por terminar llamadas de sus usuarios en esas redes. La tarifa que deberá pagar la determinarán libremente sus competidores.

Es obvio que Telcel tendrá un costo neto más elevado en llamadas fuera de red mientras que las llamadas que no requieren terminación en otras redes no sufrirán mayor costo regulatorio. Sin embargo, la iniciativa le impone la obligación de no discriminar precios entre llamadas dentro y fuera de red. El encarecimiento artificial de la terminación en otras redes llevará a Telcel a elevar los precios finales fuera de red. Al prohibírsele discriminar entre llamadas dentro y fuera de red, tendrá que elevar también los precios dentro de su red. Los agentes “no preponderantes” mantendrán una elevada tarifa de terminación e impondrán por esa vía un piso al precio del principal competidor.

Ganan los operadores, pierden los usuarios que enfrentarán precios más altos. Por supuesto se emparejarán las participaciones de mercado –Telcel perderá clientes al tener costos más altos mientras que sus competidores ganarán clientes al disfrutar de un subsidio y enfrentar un competidor que no podrá armar paquetes flexibles. Sin embargo, el cambio en la estructura de mercado no beneficiará al consumidor. El incentivo que tuvo Telcel de mantener una interconexión cara para elevar precios finales ahora lo tendrán los otros participantes. La solución legislativa es transitar de poder sustancial a la dominancia colectiva –ganarán los operadores menores que tendrán incentivos alineados a mantener precios elevados y disfrutar de un subsidio, no los consumidores. Además, en contra de la disposición constitucional, la salida de la regulación asimétrica se detonaría al cruzar el umbral del 50 por ciento –a pesar del subsidio, o por el mismo subsidio, los operadores pequeños no tendrán incentivo a competir ya que no querrán que Telcel cruce la barrera que los privaría del subsidio. Telcel competirá menos agresivamente al enfrentar costos más elevados. Así los pequeños seguirán pequeños pero engordarán a costa del usuario.

La solución legislativa contrasta con la solución técnica –obviamente descalificada como insuficiente por un operador. Una tarifa de interconexión basada en costos y libertad tarifaria en precios finales es el remedio apropiado: se abre la red del principal operador pero no se le impide competir. El regulador así lo determinó. Sería un grave y costoso error impedir, por la vía legislativa, la necesaria flexibilidad que requiere un regulador autónomo.

El autor es Profesor de la Facultad Libre de Derecho de Monterrey

Twitter: @romoraleselcoro
 
Cámara de Diputados
Propone el PRI eliminar la figura de la prescripción de las prestaciones sociales
Senado de la República
Senado se reitera como espacio abierto a todas las voces
 
 
Síguenos en:
Un desarrollo más de Webon.mx